Entrevista de la FIFA a Desábato sobre el Mundial de Clubes 2009....
Fuente: Página oficial de la Copa Mundial de Clubes 2009 Sacrificio y perseverancia. Esas dos palabras alcanzan para describir el camino que debió recorrer Leandro Desábato en Estudiantes de La Plata hasta este presente feliz, que lo tiene como uno de los pilares del equipo que debutará en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA EAU 2009 directamente en semifinales ante el Pohang Steelers de la República de Corea. “Algunos años atrás, después de una carrera como la mía, tener esta posibilidad era inimaginable. Pero acá estoy, en el máximo torneo al que puede aspirar un futbolista”, reflexiona Desábato en exclusiva para FIFA.com en el lobby de su hotel en Abu Dhabi. Pero, ¿qué hace que la historia de este defensor formado en las inferiores del club sea distinta a la de tantos otros futbolistas? Pase y entérese… Idas y vueltas Sin embargo, tras debutar con apenas 18 años en 1997, Desábato no logró afirmarse en la primera división de Estudiantes, y cuatro años después comenzó su peregrinación. “En 2001 me prestaron a Olimpo, que militaba el Nacional B, pero subí a Primera. Apenas regresé volvieron a prestarme Quilmes, en esa mima división, y también ascendí. Allí anduve bien y en 2005 hasta jugué la Libertadores. En 2006 me tocó irme a Argentinos, donde demostré que con continuidad podía ser importante”, recuerda. Su regreso definitivo a Estudiantes se produjo en 2007. “Llegué a un equipo armado, que había sido campeón algunos meses antes y aspiraba a pelear cosas importante. Recién en ese momento logré afianzarme en el club”, rememora sin remordimientos este zaguero central zurdo y de buen cabezazo gracias a sus 1,86 metros de altura. Y vaya si lo fue: desde ese momento, Desábato se convirtió en pieza importante de un Estudiantes que peleó el Clausura 2008 hasta la última fecha, fue subcampeón de la Copa Sudamericana ese mismo año y ganó la Copa Libertadores unos meses atrás. Como si fuera poco, es el subcapitán del equipo -detrás de Sebastián Verón- y jugará ante el Pohang Steelers a pesar del problema que arrastra en la pierna derecha. Un rival de cuidado A pesar de eso, el Chavo confía en la madurez del plantel. “Este es un grupo inteligente y entiende que partidos como este no se juegan siempre. Estamos enfocados y sabemos que subestimar al rival puede ser nuestro peor error. También somos conscientes que si no damos al ciento por ciento, podemos perder con cualquiera. Pero si jugamos al nivel que lo hicimos durante Libertadores, tenemos buenas posibilidades”, afirma con convicción. El defensor no le rehúye a conversar sobre el posible duelo con el FC Barcelona, pero lo mira desde un ángulo interesante. “Me tienta la idea de marcar a jugadores como (Zlatan) Ibrahimovic o (Thierry) Henry. Uno siempre quiere tener una medida su capacidad, y esta sería una muy alta. Además, sería ideal para ver si hay tanta diferencia entre el fútbol argentino y el europeo”. Para finalizar, Desábato habla con cautela sobre las metas de Estudiantes en la competición. “El objetivo es llevar al club lo más alto posible. Si ganar la Libertadores generó tanto, ni quiero imaginarme lo que sería llevarnos el Mundial de Clubes. Pero nos vaya como nos vaya, queremos volver al vestuario y mirarnos a las caras sabiendo que dejamos todos”.
Nacido en Cafferata, Santa Fe, el 24 de enero de 1979, el Chavollegó a las divisiones menores del club a temprana edad. Al no ser de la ciudad, debió vivir en la ya desaparecida pensión que Estudiantes tenía en su viejo estadio. Allí mamó la historia de aquel equipo de brilló a fines de los ’60 y del que fue bicampeón a principios de los ’80, y comenzó a soñar con emular a los héroes de esos hitos.
Desábato presenció la victoria de los surcoreanos en cuartos de final ante el TP Mazembe, y los analiza con ojo clínico. “Son difíciles. Tiene buen juego, corren como máquina. Se nota la mano del técnico brasileño, les dio una identidad: los dos laterales pasan al ataque, hacen jugadas preparadas, tácticamente son ordenados… No será fácil”.
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